Morelia, Michoacán

En la academia, en los puestos de poder y de toma de decisiones, en los gobiernos, en las fiscalías, en las casas y las escuelas, “las mujeres existimos, estamos en todos los espacios, luchando”, dice con vehemencia Karla, activista feminista, integrante del Frente Violeta.

Y es que el feminismo, como otros movimientos sociales, tiene olas, auges y declive, pero la lucha de las mujeres no cesa, “seguimos, pero de formas diferentes, la lucha se ha transformado, ha salido un poco de las calles, estamos ganando espacios y accesos, y continuamos aquí, trabajando”, sostiene Karla.

Defiende que la disminución de la participación de las mujeres en la actividad pública feminista no es un retroceso, sino que hoy muestra otra cara del fenómeno, que es la llegada, permanencia y ascenso de las mujeres en más espacios.

Esto lleva a la reflexión sobre la responsabilidad que las mujeres que arriban a espacios y posiciones de poder y toma de decisiones reconozcan de dónde vienen estos, conquistados en las calles, y destinados a honrar el trabajo de las mujeres y trabajar por ellas.

“Los cargos y puestos de decisiones no son regalos, son resultado de la lucha feminista, y las que llegan deben representar de manera digna a las mujeres y no ser serviles a los intereses patriarcales”, señala Karla.

Muchas mujeres honran este legado, pero aún existen muchas otras que continúan serviles a los intereses patriarcales al necesitar quedar bien para obtener votos y canonjías, puesto que los hombres también votan, señala la activista.

“Pero no deben olvidar que estos espacios no fueron ganados por los hombres, sino por las mujeres que han luchado y que seguimos aquí, luchando”, sostiene Karla.